viernes, 17 de febrero de 2017

Talleres gratuitos.

Hola a todos. 

Les traigo información muy importante que les va a interesar muchísimo. Esto es para personas de Buenos Aires, Argentina. 

La biblioteca nacional Mariano Moreno ofrece talleres gratuitos, entre ellos hay uno para principiantes en la escritura y otro para herramientas de cuento y novela, etc. 

Les dejo el link: http://www.bn.gov.ar/talleres para mas información. Las inscripciones son online hasta el 24 de febrero, los talleres son presenciales. 

Hasta la próxima ♡

Atte. Johanna Analy.

sábado, 11 de febrero de 2017

#SábadoParaImaginar

¿Estás junto a una ventana? ¿Acostado? Contame...

¿Estás predispuesto o predispuesta a imaginar?

Relatame la primer historia que se te venga a la mente, del género que mas te guste o te llegue primero.

Escribila así como te nazca que el domingo la corregís.

Inicio:

Se imaginarán que alguien como yo no debería tener problemas amorosos, ¿verdad? Pero en realidad sí. Por mas que me resulte sencillo conseguir pareja, yo busco excusas para echarlos y dejarlos ir. ¿Por qué? Porque no tengo paciencia.
Soy una mujer frustrada porque no terminé ninguno de los proyectos que tengo pensado hacer. Inicio uno y lo dejo, inicio otro y adiós...

¿Qué se les ocurre?

jueves, 9 de febrero de 2017

#JuevesDeFrases

Sí, admito que ayer no estuve y desaparecí.

Hoy les traigo una nueva dinámica: Jueves de frases. Voy a aportar una de un teórico muy conocido: Jean Paul Sartre. Crítico de literatura.

Está sacada de "¿Qué es la literatura?", editorial Losada.

"La lectura es un ejercicio de generosidad y lo que el escritor pide al lector no es la aplicación de una libertad abstracta, sino la entrega de toda la persona, con sus pasiones, sus prevenciones, sus simpatías, su temperamento sexual, su escala de valores. Cuando esta persona se entrega con generosidad, la libertad le atraviesa de parte a parte y transforma hasta las masas más oscuras de su sensibilidad". 

¿Y? ¿Qué les pareció?

Claramente no soy una experta en Sartre. En la actualidad, lo estoy estudiando. Soy una ingresante, pero lo que rescaté de mi entendimiento es lo siguiente:

Sartre afirmaba que los autores debían estar comprometidos con su época. Si nacieron en determinado tiempo, por alguna razón debía ser así y tenías que hacer algo por tu propio tiempo. Tenías la libertad de elegir tu forma de colaborar con esos años que estabas viviendo y de esta forma te volvías eterno. Por eso hablaba de libertad situada: uno está ubicado en un determinado momento, situado en un lugar y en determinado año. ¿Se entiende un poco?

Los dejo con esa reflexión.

Gracias por leerme. Hasta la próxima.

Atte. Johanna Analy.

martes, 7 de febrero de 2017

¿Qué es un autor?

¿Conocías a Michel Foucault?

¿Leíste alguna vez "¿Qué es un autor?" de su autoría?

Yo te puedo dejar un breve pantallazo sobre lo que trata esta teoría.



Foucault se pregunta qué es un autor en base a una autocrítica que se hace, luego de recibir ciertas objeciones en base a sus escritos. Estas se resumen en que no expresa en detalle a esos autores que nombra o que no define correctamente el pensamiento de ellos o que mezclaba escritores que eran opuestos. Como justificación afirma que él no quiere recopilar autores, sino que toma de ellos los conceptos o teorías que sí le sirven para sus ideas.
Esto lo lleva a preguntarse qué es un autor e inicia su estudio rondando esta noción. Excluye un análisis histórico-sociológico y se enfoca en la relación del autor con el texto que apunta hacia esa figura exterior. Desarrolla esos puntos que colaboran con la desaparición del autor en la obra.
Parte de una frase de Beckett: “qué importa quién habla”, relacionándola con este borramiento del autor que se produce en las obras. Explica que la escritura ya no es expresiva, sino que es autorreferencial. Un ejemplo sería “El Quijote” de Cervantes, una parodia caballeresca que nombra otras novelas de caballería durante su desarrollo. Además, la escritura es transgresora: “la escritura se despliega como un juego que infaliblemente va siempre más allá de sus reglas, y de este modo pasa al exterior[1]. Se vuelve un ámbito en el que el autor no deja de desaparecer.
El otro tema es la relación que la escritura tiene con la muerte. En las culturas previas, el autor da el ejemplo de la cultura griega, la narración buscaba la inmortalidad del héroe y una de las formas de llegar a ella era si este moría siendo joven. De esta manera, siempre seria recordado en su juventud y la escritura aceptaba ese tipo de muerte. Otro ejemplo diferente que da es el de “Las mil y una noches”, ambientado en la cultura árabe, donde Sherezada intenta no morir relatando un cuento nuevo cada noche. Pero la cultura cambia y la obra tiene el derecho de matar al autor. La individualidad del escritor desaparece en el texto junto con sus carácteres individuales.
Posteriormente, despliega dos nociones que aportan a la desaparición del autor: la noción de obra y la noción de escritura.
La primera se relaciona con la tarea de la crítica, porque esta analiza la estructura de la obra y deja en un nivel inferior la relación del texto con el autor. Aunque pone en cuestión esta definición de obra porque afirma que es muy difícil limitarla, ejemplificando en base a todos los escritos de Nietzsche que existen –sean borradores, cuadernos, tachones, proyectos, e incluso las anotaciones como direcciones, notas de lavandería, etc. que se puedan encontrar dentro de lo enumerado previamente–. Además, Foucault afirma que es insuficiente prescindir del autor porque la “obra” es problemática.
La segunda noción que desarrolla, la de la escritura, permite el borramiento del autor porque se le brinda importancia a la contextura general de todo texto. De esta manera, la obra prevalece en el tiempo y el espacio, mientras que el autor solo desaparece.
Otro punto importante a desarrollar en la teoría de Foucault es el análisis que él hace sobre el nombre del autor. Lo ve como un nombre propio con la capacidad describir y designar de una forma específica. Permite agrupar determinados textos en base a ese nombre, esto le da un papel más especial que cualquier otro nombre propio. Admite una cierta clasificación de las obras y una filtración al momento de excluir algunas, y esta facultad del nombre destaca determinados discursos porque los delimita de las demás palabras cotidianas. De estas conclusiones, Foucault deriva en la “función autor”: “es, entonces, característica del modo de existencia, de circulación y de funcionamiento de ciertos discursos en el interior de una sociedad[2].
Caracteriza esta función en base a cuatro rasgos:
-          Son objetos de apropiación: esto surge en base a las leyes penales, donde se adjudicaba determinado texto a un autor. Surgen reglas para los derechos de autor, para las relaciones entre editor-autor, sobre la reproducción de la obra, etc. Con esto, el autor retoma su posición como propietario de su escrito con los riesgos que eso conlleva según el tipo de discurso que genere.
-          La función no se da de manera universal: Compara tiempos pasados en los que el anonimato en un texto literario no presentaba dificultades. Después, esto fue cambiando y se permitía esta desaparición del autor en las áreas de la ciencia; pero ahora un texto literario se recibe solo  si está dotado de la función autor. Como él mismo afirma, no soportan el anonimato porque inmediatamente comienzan a buscar al autor de un texto que no tenga nombre.
-          No se forma espontáneamente: un autor debe pasar por un proceso de construcción para que sea un ser de razón. Transita operaciones determinadas, según la época y el tipo de discurso: tratamiento aplicado al texto, rasgos, exclusiones, etc. La crítica moderna utiliza un esquema parecido al del cristianismo para rastrear a un autor dentro de una obra y para unir varios textos bajo un mismo nombre. San Jerónimo da cuatro criterios: uno, autor como un nivel de valor (si hay un discurso inferior a los demás, se elimina); dos, autor como campo de coherencia conceptual (se retiran obras en contradicción); tres, autor como unidad estilística (se excluyen obras con estilo diferente al autor); cuatro, autor como momento histórico (se descartan obras que mencionen personajes o acontecimientos posteriores a la muerte del autor). Todo esto da como resultado que la función autor permite definir una unidad de escritura, sin contradicciones, con explicaciones sobre determinadas apariciones dentro de la obra.
-          El autor es un centro de expresión: este criterio se puede relacionar con el anterior porque desarrolla que el autor se expresa siempre de la misma forma en diferentes discursos –obras, borradores, cartas, fragmentos, etc.–.
En base a esto, se puede concluir que siempre hay rasgos ocultos dentro de una obra que pueden remitir a un autor y que no es un discurso surgido de la nada misma. 
Foucault también les adjudica a los autores ser “fundadores de la discursividad”. No son solo autores de sus propios textos, sino que dan pie a que otros autores escriban sus obras diferentes pero en la misma área que el fundador. “Abrieron el espacio para algo distinto a ellos y que, sin embargo, pertenece a lo que fundaron[3]. Pero, en un determinado momento, estos discursos son olvidados y obligan a regresar al texto que los originó; por lo tanto, el teórico adjunta los fenómenos de reactualización, donde se toma un discurso y se lo incorpora en un período diferente, y redescubrimiento, cuando se descubren ciertas teorías desaparecidas hace tiempo. Por eso tienen como requisito el olvido. Aunque para regresar a un texto olvidado debió pertenecer a determinado autor de renombre, sino solo hay palabras cotidianas.


[1] Foucault, Michel. “¿Qué es un autor”. (Pág.: 11).
[2] Foucault, Michel. “¿Qué es un autor?”. (Pág.: 20)
[3] Foucault, Michel. “¿Qué es un autor?”. (Pág.: 33)



¿Estás de acuerdo?

Admito que me costó muchísimo aceptar la muerte de un autor pero creo que lo pude digerir mucho mas tranquila después. Cuesta, cuesta. Es un teórico muy claro Foucault.

Espero que te sirva de ayuda.

Gracias por leer.

Atte. Johanna Analy.

N/A: este compendio fue realizado para el segundo parcial de Teoría y Análisis Literario. Año 2016.

#MartesDeInicios

Los martes se llevará a cabo esta dinámica que consiste en en publicar la primera oración de cualquier historia.

Hoy iniciaremos con un libro que leí hace poco y me gustó mucho. Se adapta bastante a estos tiempos turbios que está viviendo el género femenino y me refiero plenamente a los femicidios.

El libro se titula "Chicas Muertas", la autora es Selva Almada. Se ambienta en Argentina, mas que una obra de no ficción es una investigación de la escritora en el que recopila tres casos de femicidios que calaron hondo en ella.

Los invito a leerla. La historia inicia así:

"La mañana del 16 de noviembre de 1986 estaba limpia, sin una nube, en Villa Elisa, el pueblo donde nací y me crié, en el centro y al este de la provincia de Entre Ríos".

De hecho, es el primer párrafo.

Les cuento que es mi primer libro autografiado y lo conseguí en la universidad, luego de presenciar una charla con tres autores que hablaban de sus propios libros y aceptaban preguntas de unos estudiantes que recién ingresan a la carrera.

Cuentenme si ya lo leyeron, qué les pareció, si les llamó la atención y si estarían dispuestos a buscarlo.

Gracias por leer, hasta la próxima.

Atte. Johanna Analy.

Bienvenidos.

Les doy la bienvenida al blog "Hablando de Letras e Historias".

Esta idea surgió hace poco y es un proyecto que recién inicia. Espero que pueda llegar lejos y que no exista ningún inconveniente para continuarlo.

Van a encontrar mi material de estudio, mis opiniones sobre determinadas historias, recomendaciones, tal vez posteos de otras personas –aclaro que están invitados a participar–, ejercicios, dinámicas y publicidad de mis propias historias. Y quién sabe si mas datos también.

Sí, escribo. Soy novata.

Desde ya, muchas gracias por estar leyendo.

Atte. Johanna Analy.